miércoles, 5 de noviembre de 2008

Matrimonios...


Se ha reabierto la polémica sobre el matrimonio homosexual tras las "confesiones" de la Reina a Pilar Urbano, esa periodista supernumeria del Opus Dei.


Es el matrimonio, como institución jurídica secular, capaz de integrar a las uniones de personas del mismo sexo? La doctrina mayoritaria afirma que se escapa a su naturaleza jurídica, pero el Derecho es tan moldeable que introduciendo el concepto matrimonio en el molde del principio de igualdad, se puede llegar a obtener un matrimonio que comprenda también a los homosexuales.


Personalmente, comparto la finalidad de la ley, la f-i-n-a-l-i-d-a-d...


Pero de lo que realmente quería hablar, es de una noticia que he leído recientemente. Se trata de ir más allá... el matrimonio con personajes de cómic!






Desde luego, si el ordenamiento reconoce la existencia de personas jurídicas, que no son más que una ficción creada por el Derecho... Incluso con capacidad de responsabilidad penal en el derecho anglosajón! Por qué no reconocer validez a esas uniones? Si os fijáis, los curas llevan un anillo que simboliza que están casados con.... en fin. No ofenderé a nadie diciendo "un personaje de ficción".


Bromas a parte, me parece triste esta noticia, carne de psiquiátra.



12 comentarios:

Dita Ciccone dijo...

1. y, ¿qué le va a decir la REINA a Pilar Urbano? ¿que sí, que adelante, que venga... tríos, orgías, sexo y rockandroll? ¿Y que adelante el matrimonio homosexual? pues no, coño, es la reina, le dirá que nada de eso, que eso lo ve regular. Ni que le hubiera hecho la entrevista a Boris Izaguirre.
2. Yo me pido casarme con Mortadelo, es tan creativo... Nunca me aburriría... le voy a pedir la mano a Ibáñez, pero ya!!!
3.He abierto el blog,pero no se me ocurre nada que escribir
4. Muchos besos, para Zeus, la Tortuga, Emilio y Tenerife

Lydia dijo...

jajjajaja... que bueno el comentario de "Dita"..Mortadelo, será un buen partido seguro! jajaja

Pues pensandolo bien, eso de casarse con un personaje manga tiene su parte inteligente... por lo menos no tendrán discusiones y no se planteará el divorcio! Es un chollo!

Venga va; ya puestos a pedir personajes de ficción, me pido a un pirata llamado Darka Treake!!...

Un besazo
:)
Lady y

Darka Treake dijo...

mmm.... tendré que pensarmelo...
A uno no le piden la mano via blog todos los días...

Yo creo que la cosa es cambiar el concepto.
he oido muchas veces eso de que casarse sí, pero matrimonio no.
Realmente es una bobada.
Es una etiqueta más, como tantas hay, sobran.
Casarse hoy en día, qué es?
firmar unos papeles que te dan derechos, seguridad legal??
O es un compromiso entre dos personas...?¿

Yo creo que son las dos cosas.
Y si dos personas que tienen el mismo sexo desean seguridad y compromiso... ¿por qué no iban a casarse?
Da igual como lo llamen.
Llamadlo matrimonio, por qué no?


Ah!!...
que yo con esa brujita...
hasta lo alto del volcán!! hasta donde haga falta!

1saludo emilio, buen blog.
encantado.
y 1bsito Lyda de Lis.

Darka.

Ego dijo...

Yo siempre he creído, sobria y con alguna copa de más, que lo próximo en legalizarse será la poligamia, la coprofagia y / o la zoofilia.
La estamos cagando. Otra vez. Prohibir es despertar el deseo. No nos carguemos con leyes políticamente correctas el hermoso placer de la clandestinidad y el sacrificio.
Ah, la Reina está mayor.
Un (b)eso

neurotransmisores dijo...

Creo que cada uno debe hacer lo que quiera mientras no le haga mal a los demás.

Saludos.

Raúl Perelló dijo...

A mí no me importaría tener un rollito con Catwoman (sobre todo si debajo del traje de cuero va Halle Berry), pero no sé yo si estaría dispuesto a llegar al matrimonio.
Lo del nombre de la unión... ¿qué más da cómo se llame? ¿Tanto les molesta a algunos que se llame matrimonio? ¿Por qué tienen más derecho a considerarse como tal dos personas que no se soportan que sean de distinto sexo que dos que realmente se quieren pero son del mismo?
En fin, imagino que será una cuestión que acabará normalizándose con el tiempo.
Ah, y como dice mi amiga Ego, la Reina está mayor y, añado, Pilar Urbano se peina con la batidora.
III República, ya.

Un abrazo peninsular.

Mirko dijo...

La reina es una señora de 70 años. Habla como las abuelas de 70 años, cuya época los gays eran una cosa bizarra y poco menos que se les colgaba. Respeto su opinión, pero está de modé.
Siendo la autora del libro una militante del Opus Dei es lógico que le guste regodearse en ese tipo de detalles.
Es una chorrada montar tanto escándalo por llamarlo matrimonio, pues llámenlo gaymonio y que se casen, qué más da. Y si los curas no quieren pues por lo civil.
Yo creo que me enrollaría con un personaje Disney, que cada vez las dibujan más buenas: La sirenita (cuando no es pez), Esmeralda, Pocahontas,...

Kassiopea. dijo...

Creo que la reina no debería pronunciarse sobre estos temas, que tenga su opinión, sí, pero que se calle. Se supone que representa a los españoles y bla bla bla, tiene que ser imparcial. Y de paso que abdiquen toda la tropa (bueno mi opinión sobre esos parásitos la dejo para otro día).
Lo de casarse con un personaje de comic es simplemente absurdo, y tienes razón al decir que es de psiquiatra.

Por cierto, ya le han preguntado al dibujo manga en cuestión si quiere casarse? Porque debería dar su consentimiento, no? O la van a casar a la fuerza?

En fin... es para flipar esto.

Cloe dijo...

¿Pedir que te casen con Robert Plant en la ficción cuenta???

Es muy fuerte q acepten esto y no acepeten un matrimonio homosexual, yo creo que antes se van a permitir los matrimonios zoofílicos.

Besos!

NEFERTARY dijo...

El género humano nunca deja de sorprenderme.
Si utilizásemos tanto ingenio e ímpetu en algo práctico.....

Si le cambian el nombre y todos están contentos. Qué lo cambien. No sé porque ese empeño en marcar las diferencias. Son evidentes.

nanuk dijo...

Es que una cosa es el frikismo y otra la locura. Madre mía!!! Un besote más heladito que nunca

Perséfone dijo...

Que mal está el mundo...

Aunque bueno, no entiendo el daño que le hace a nadie que una persona se case con quien el quiera, siempre y cuando haya consentimiento por las dos partes.

Un abrazo.